De acuerdo con el Reglamento eIDAS 2, todos los Estados miembros de la UE están obligados a desarrollar e implantar una cartera de identidad digital de la UE (EUDI) antes de 2024. Dado que, a estas alturas, solo quedan unos meses para que venza ese plazo, en este artículo analizaremos brevemente qué supondrá la EUDI para las grandes empresas de comercio electrónico y los mercados online.
Pero antes, unas definiciones e información contextual para asegurarnos de que todos estamos en la misma onda.
¿Qué es la cartera de identidad digital de la UE?
En 2014, la Comisión Europea aprobó el Reglamento eIDAS original, lo que convirtió a la UE en la primera región del mundo en contar con un marco jurídico destinado a garantizar la fiabilidad de las transacciones digitales.
Varios años más tarde, en 2018, ante el desarrollo de normas de autenticación coherentes y de una infraestructura digital, la Comisión presentó el primer borrador de eIDAS 2.0. Aunque actualmente aún está pendiente de aprobación, se espera que entre en vigor a finales de 2023.
La cartera EUDI estará diseñada para ser interoperable en toda la UE y podrá contener cualquier número de “derechos”, como permisos de conducir, historiales médicos, contraseñas, datos de pago en tiendas, prestaciones sociales, recetas médicas, documentos de viaje digitales y mucho más.
Y no solo eso, sino que también cumplirá plenamente con los marcos jurídicos vigentes de la UE, como el RGPD, e incorporará criptografía de alto nivel y divulgación selectiva, lo que permitirá a los ciudadanos mantener un control firme sobre sus datos personales.
¿Cómo afectará esto al comercio electrónico y a las plataformas de venta?
Disponer de una identificación electrónica transfronteriza accesible para todos los ciudadanos y empresas probablemente beneficiará a toda la región a largo plazo. Por ejemplo, McKinsey ha constatado que los países que implementen con éxito una identificación digital podrían generar un valor equivalente a entre 3% y 13% del PIB para 2030. A continuación se enumeran algunos beneficios más concretos que afectan a los gigantes del comercio electrónico y a las plataformas de venta.
Ahorro de tiempo y costes
Según la Comisión Europea, una solución como EUDI podría suponer un ahorro para los europeos de hasta 855 000 horas de tiempo y reducir los costes de las empresas en más de 11 000 millones de euros al año. Esto, por supuesto, se aplica directamente también a las empresas de comercio electrónico y a las plataformas de venta, lo que les permite destinar más recursos a las funciones esenciales del negocio y a iniciativas generadoras de beneficios.
Mayor seguridad
Los protocolos avanzados de cifrado y el acceso basado en datos biométricos harán que las transacciones entre los Estados miembros de la UE sean más seguras, al reducir la incidencia del fraude y otros delitos financieros. Contar con una infraestructura común a la que las entidades privadas puedan acceder fácilmente también facilitará en gran medida el intercambio de datos entre ecosistemas hasta ahora aislados, lo que se espera que refuerce aún más la seguridad.
Mejor acceso al mercado
Hasta 80% Se prevé que, para 2030, los ciudadanos de la UE utilicen una solución de identificación electrónica. Además, monederos digitales podría suponer algo más de 50% del valor de transacciones de comercio electrónico en todo el mundo para 2025. Según la Ley del Mercado Digital, las plataformas de gran tamaño —definidas como aquellas que cuenten con 45 millones o más de usuarios activos al mes en la UE— estarán obligadas a aceptar carteras de identidad digital.
Todo esto son buenas noticias en lo que respecta al comercio electrónico y empresas de mercado en lo que a esto se refiere. Un número cada vez mayor de usuarios, tanto particulares como empresas, con acceso a medios de pago digital seguros y que cumplen con la normativa en toda la UE facilitará que las empresas amplíen su alcance y aprovechen al máximo las oportunidades que ofrece un mercado más amplio.
Menos trámites burocráticos
La función de firma electrónica integrada en EUDI Wallet facilitará las cosas al comercio electrónico y empresas de plataformas de mercado para acreditar su identidad. Esto, a su vez, no solo podría agilizar la presentación y cumplimentación de las declaraciones de impuestos, sino que también les permitiría firmar contratos y permisos legales de forma digital. En consecuencia, se reducirá la necesidad de imprimir, escanear y enviar por correo documentos en papel, así como de realizar viajes de negocios, lo que reportará evidentes beneficios tanto en lo que respecta a los recursos de las empresas como al medio ambiente.
Contratación más eficiente
Por último, pero no por ello menos importante, la EUDI podría simplificar el día a día de los departamentos de recursos humanos y ahorrarles tiempo. Por un lado, los responsables de contratación podrán verificar la identidad de los candidatos en cuestión de segundos y acceder fácilmente a documentos relevantes, como los relacionados con la formación académica y los antecedentes penales. Además, el EUDI les permitirá enviar las nóminas de los empleados directamente a su aplicación de monedero digital, lo cual resulta más rápido y cómodo. Y, por último, con un monedero digital vinculado a la identidad, el envío de datos a las autoridades públicas será más rápido y cómodo.
Conclusión
La cartera de identidad digital de la UE resulta muy prometedora tanto para los consumidores —que podrán disfrutar de un proceso de pago más ágil y acceder a una gama más amplia de bienes y servicios— como para las empresas de comercio electrónico y los mercados online. Desde el ahorro de tiempo y costes hasta un mayor acceso al mercado y transacciones más rápidas con menos trámites burocráticos molestos: hay motivos de sobra para creer que la EUDI aportará muchos beneficios y pocas o ninguna complicación. Además, esta solución también podría impulsar el dinamismo económico general de la UE, lo que repercutirá positivamente en los resultados financieros de las empresas de comercio electrónico y los mercados online.








