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Pagos comerciales internacionales: guía completa para 2026

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11 minutos de lectura
Última actualización: 8 Sep 2026
Área de trabajo 4@3xa

Escrito por

Dovilė L.
Dovile Lapteve

Responsable de estrategia creativa y de marca

Realizar pagos comerciales internacionales debería ser sencillo, pero, en la práctica, las empresas se enfrentan a diversos retos a la hora de optimizar transacciones transfronterizas. ¿Qué método de pago es el más adecuado para el importe de tu transacción y el destino? ¿Cuánto tardan en liquidarse los distintos tipos de pagos internacionales? ¿Qué hay de los tipos de cambio, el cumplimiento normativo y las comisiones ocultas?

Esta guía aborda los aspectos fundamentales de los pagos comerciales internacionales: cómo funcionan, cuáles son los principales métodos de pago disponibles, cuánto cuestan, cómo gestionar el riesgo cambiario y cuáles son los requisitos normativos aplicables.

Respuesta rápida: ¿Qué son los pagos comerciales internacionales?

Un pago internacional es una transacción financiera entre dos o más cuentas bancarias situadas en países diferentes. En el ámbito empresarial, los pagos internacionales incluyen la compra de bienes y servicios a proveedores extranjeros, el pago a empleados o contratistas internacionales, la liquidación de facturas transfronterizas, la realización de pagos con tarjeta a clientes de otros países y la transferencia de fondos entre filiales en distintos mercados.

Sin los pagos internacionales, el comercio mundial sería imposible. Sin embargo, dado que estas transacciones suelen implicar diferentes monedas y sistemas bancarios, requieren operaciones de cambio de divisas y, a menudo, la intervención de instituciones financieras intermediarias, lo que añade complejidad y costes en comparación con las transferencias nacionales.

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Tipos de pagos comerciales internacionales

Los pagos internacionales se clasifican, a grandes rasgos, en pagos mayoristas y pagos minoristas. Ambos tipos de pagos son esenciales para las empresas que operan a nivel internacional, ya que cada uno de ellos se adapta a diferentes escalas de transacción y necesidades.

Pagos al por mayor

Los pagos al por mayor se refieren a transacciones a gran escala realizadas por empresas o comerciantes, diseñadas para transferencias transfronterizas de gran valor. Son esenciales para las empresas dedicadas al comercio internacional, la gestión de la cadena de suministro o las operaciones corporativas de gran envergadura, como las multinacionales, las empresas de importación y exportación, y las instituciones financieras que gestionan la liquidez en distintos mercados.

Un ejemplo real: un fabricante de automóviles de Alemania que paga a un proveedor de Japón por un gran envío de piezas de automóvil. Estas transacciones suelen implicar importantes necesidades de cambio de divisas y exigen una seguridad sólida y el cumplimiento de la normativa internacional.

Pagos minoristas

Pagos minoristas son transacciones individuales de menor cuantía, normalmente entre una empresa y un consumidor (B2C). Son habituales en el comercio electrónico y el comercio minorista, donde los clientes realizan compras internacionales. Un cliente que compra en una tienda online en el extranjero o que paga un servicio de suscripción en otra moneda está realizando un pago internacional minorista.

Los pagos minoristas se tramitan a través de pasarelas de pago, sistemas de procesamiento de tarjetas, monederos digitales, o transferencias bancarias – a menudo de forma automática y en cuestión de segundos.

¿Cómo funcionan los pagos comerciales internacionales?

En el caso de los pagos transfronterizos, las transferencias bancarias internacionales utilizan sistemas como SWIFT y SEPA. El primer sistema facilita las transacciones globales en más de 200 países al permitir el intercambio seguro de mensajes entre bancos. Sin embargo, los pagos a través de SWIFT suelen tardar más en procesarse (entre 1 y 5 días laborables) y conllevan comisiones más elevadas debido a su complejidad.

Este último sistema, por su parte, está diseñado para agilizar las transferencias en euros entre 36 países europeos. Ofrece, entre otras cosas, transacciones más rápidas y económicas, a menudo con comisiones mínimas o sin ellas. Esto hace que SEPA especialmente adecuado para las empresas que operan en la zona del euro.

Aunque las transferencias bancarias a través de SWIFT y SEPA suelen ser fiables y se utilizan ampliamente, pueden producirse retrasos debido a factores como medidas de prevención del fraude, los días festivos y los procesos de cambio de divisas. En cuanto a las comisiones, pueden resultar algo impredecibles —sobre todo con SWIFT— debido a los cargos adicionales que aplican los bancos intermediarios.

Métodos de pago internacionales para empresas

La elección del método de pago adecuado para los pagos comerciales internacionales depende del importe de la transacción, las divisas implicadas, el país de destino y la rapidez requerida.

Transferencias bancarias SWIFT

SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication) es la red más utilizada para las transferencias bancarias internacionales, ya que facilita las transacciones a nivel mundial en más de 200 países mediante un sistema de mensajería segura entre bancos.

Las transferencias bancarias internacionales a través de SWIFT son fiables y se aceptan prácticamente en todas partes, pero tienen sus inconvenientes:

  • Plazo de tramitación: de 1 a 5 días laborables, dependiendo de la ruta y del número de intermediarios
  • Costes: comisiones por transferencia, comisiones de los bancos intermediarios (normalmente entre $15 y $50 por intermediario) y recargos por el tipo de cambio de entre 2 y 4% aplicados por los bancos
  • Las empresas pueden llegar a pagar entre $10 y $50 más por transacción en los pagos internacionales a través de SWIFT en comparación con las transferencias nacionales, unos costes que se acumulan de forma significativa a medida que aumenta el volumen.

SWIFT resulta más adecuado para pagos comerciales internacionales de gran cuantía en los que la rapidez no es la principal prioridad y en los que no existe ninguna alternativa regional (como la SEPA).

Transferencias SEPA

La SEPA (Área Única de Pagos en Euros) es el método de pago más eficiente para los pagos internacionales de empresas en euros dentro de Europa. Con una cobertura de 41 países, la SEPA permite a las empresas realizar pagos internacionales en euros con la misma rapidez y al mismo coste que las transferencias nacionales.

Las transferencias instantáneas SEPA se completan en cuestión de segundos, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Las transferencias SEPA estándar se liquidan en el plazo de un día hábil. Para las empresas que operan en la zona del euro o que realizan pagos periódicos a socios europeos, SEPA es casi siempre la mejor opción frente a SWIFT: es más rápida, más económica y cuenta con estructuras de comisiones totalmente predecibles.

Transferencias internacionales mediante el sistema ACH

Las transferencias internacionales a través de ACH (Automated Clearing House) suelen ser más baratas que las transferencias bancarias SWIFT, con un coste de entre $3 y $10 por transferencia. Sin embargo, son más lentas y tienen una cobertura geográfica más limitada. El sistema ACH se utiliza habitualmente para transferencias de menor cuantía, pagos internacionales recurrentes donde la velocidad no es tan importante.

Plataformas de pago digital

Plataformas como PayPal y Wise ofrecen alternativas a las transferencias bancarias tradicionales para los pagos comerciales internacionales, y suelen ofrecer mejores tipos de cambio y tiempos de tramitación más rápidos. Son especialmente adecuadas para empresas que necesitan flexibilidad y realizan pagos internacionales a particulares o a pequeñas empresas.

Cuentas multidivisa

Las cuentas multidivisa permiten a las empresas mantener saldos y realizar transacciones en varias divisas al mismo tiempo, evitando así los costes de conversión inmediatos en cada pago internacional. Esto resulta especialmente útil para las empresas que realizan pagos internacionales con regularidad: al mantener saldos en divisas extranjeras, pueden planificar las conversiones de forma más estratégica y reducir la exposición global al tipo de cambio.

ConnectPay ofrece cuentas IBAN multidivisa, además de funciones de pago SEPA y transfronterizo, lo que proporciona a las empresas una plataforma única para gestionar los pagos comerciales internacionales en diferentes divisas y jurisdicciones.

Cómo realizar pagos comerciales internacionales

En realidad, es bastante sencillo:

  1. Ábrete una cuenta bancaria multidivisa.
  2. Asegúrate de que tu empresa envíe correctamente toda la información necesaria.
  3. Asegúrate de que tu empresa cumpla plenamente con la normativa básica en materia de lucha contra el blanqueo de capitales (AML) y de conocimiento del cliente (KYC).

¡Y eso es todo! Aunque el último punto puede resultar un poco más complicado, así que sigue leyendo para saber más.

Para hacerte una idea de cómo funciona esto, imagina que una empresa europea paga a un proveedor en China a través de SWIFT. Para ello, tendrá que facilitar los códigos SWIFT correctos y abonar las comisiones bancarias de intermediación correspondientes. Otro ejemplo sería una empresa del Reino Unido que utilice SEPA para realizar pagos rápidos y económicos a un socio de la zona del euro. Esto pone de relieve la importancia de la compatibilidad monetaria.

Una última cosa: antes de realizar cualquier pago transfronterizo, ten en cuenta los tipos de cambio y las comisiones, ya que pueden variar bastante en función del método de pago y de los proveedores utilizados.

Costes de los pagos internacionales: qué hay que tener en cuenta

El coste real de un pago internacional suele ser superior a la comisión de transferencia anunciada. A continuación se detallan los gastos a los que suelen enfrentarse las empresas:

Gastos de transferencia – que cobra el banco emisor o el proveedor de pagos por cada transacción.

Comisiones bancarias de los bancos intermediarios – Cuando un pago SWIFT pasa por bancos corresponsales, cada uno de ellos puede cobrar entre $15 y $50. Estas comisiones se deducen del importe del pago, lo que significa que el destinatario recibe una cantidad inferior a la enviada.

Margen de cambio – Los bancos suelen aplicar un margen de entre 2 y 41 TP3T por encima del tipo de cambio medio de mercado. En las transacciones de gran volumen, este margen aumenta considerablemente el coste real del pago.

Comisiones por conversión de divisas – Además del margen aplicado al tipo de cambio, algunos proveedores cobran una comisión explícita por la conversión de divisas en el momento de la transferencia.

Comisiones del banco receptor – Algunos bancos cobran a los destinatarios por recibir pagos internacionales, lo que supone un coste adicional que el remitente quizá no haya previsto.

Para gestionar estos costes de forma eficaz, las empresas deberían comparar el coste total de realizar pagos comerciales internacionales entre los distintos proveedores —no solo la comisión por transferencia— y plantearse mantener cuentas multidivisa para reducir las conversiones innecesarias.

El riesgo de tipo de cambio en los pagos comerciales internacionales

Los tipos de cambio fluctúan constantemente y, para las empresas que realizan pagos internacionales con regularidad, esta volatilidad puede mermar los márgenes de beneficio, sobre todo cuando las facturas se emiten en una divisa pero se liquidan en otra tras un retraso.

Estrategias clave para gestionar el riesgo de tipo de cambio:

Contratos a plazo – permite a las empresas fijar un tipo de cambio específico para una fecha de pago futura, lo que elimina la incertidumbre sobre cuánto costará dicho pago en el momento de su liquidación.

Cuentas multidivisa – Al mantener los fondos en las divisas con las que suelen realizar sus pagos, las empresas pueden evitar tener que convertir a tipos de cambio desfavorables y, en su lugar, realizar las transacciones directamente en la divisa requerida.

Seguimiento de tarifas en tiempo real – Realizar conversiones de divisas cuando los tipos de cambio son favorables, con la ayuda de alertas y herramientas de generación de informes, puede reducir de forma significativa el impacto de las fluctuaciones en los costes de los pagos internacionales.

Requisitos normativos y de cumplimiento para los pagos internacionales

Los pagos internacionales están sujetos a requisitos normativos que varían según el país, y el incumplimiento de los mismos puede dar lugar a que los pagos se bloqueen, se retrasen o se anulen.

Los requisitos fundamentales de cumplimiento normativo para los pagos comerciales internacionales son:

AML (Lucha contra el blanqueo de capitales) – Las entidades financieras deben supervisar las transacciones internacionales para detectar actividades sospechosas y notificarlas cuando sea necesario. Las empresas que realizan pagos internacionales deben trabajar con proveedores que cuenten con una sólida infraestructura integrada para la lucha contra el blanqueo de capitales.

KYC (Conoce a tu cliente) – Tanto las entidades emisoras como las receptoras deben verificar la identidad de las partes implicadas en las transacciones internacionales. Las empresas deben asegurarse de que su propia documentación de «conozca a su cliente» (KYC) esté actualizada y completa.

Verificación de sanciones – Se bloquean los pagos destinados a personas, entidades o países sujetos a sanciones, así como los procedentes de ellos. Todos los pagos internacionales se comparan con las listas de sanciones como parte del proceso de tramitación.

El RGPD y la protección de datos – Las entidades financieras que gestionan datos de pago deben cumplir con la legislación aplicable en materia de protección de datos, incluido el RGPD en Europa, que regula la forma en que se tratan y almacenan dichos datos.

ConnectPay integra el cumplimiento normativo directamente en su plataforma, lo que significa que las empresas que utilizan ConnectPay para realizar pagos comerciales internacionales cumplen con los requisitos en materia de lucha contra el blanqueo de capitales (AML), «conozca a su cliente» (KYC) y normativos sin necesidad de gestionar estos procesos por separado.

¿Está su empresa aprovechando las estrategias de pago más eficientes y rentables? Como siempre, estamos aquí para ayudarle, así que si tiene alguna duda, no dude en Ponte en contacto con los especialistas de ConnectPay – y concertaremos una reunión contigo en un santiamén.

Preguntas frecuentes: Pagos comerciales internacionales

¿Cuáles son los métodos de pago internacionales para las empresas?

Lo principal Formas de pago para el comercio internacional los pagos se realizan mediante transferencias bancarias SWIFT, Transferencias SEPA (para pagos en euros dentro de Europa), transferencias ACH internacionales, plataformas de pago digitales como PayPal y Wise, y cuentas empresariales multidivisa. La mejor opción depende del importe de la transacción, el destino, los requisitos de rapidez y las divisas implicadas.

¿Cómo funcionan las transferencias bancarias internacionales?

Las transferencias bancarias internacionales funcionan mediante el envío de fondos entre bancos de distintos países a través de redes de pago como SWIFT o SEPA. El banco remitente comprueba que se cumplan los requisitos y, a continuación, canaliza el pago a través de bancos corresponsales si no existe una relación bancaria directa con el banco del destinatario. Cada paso de la cadena puede suponer comisiones y tiempo de tramitación adicionales antes de que los fondos lleguen a la cuenta de destino.

Cómo lanzan los bancos servicios de transferencia internacional de dinero para pequeñas empresas?

Los bancos suelen poner en marcha servicios de transferencias internacionales para pequeñas empresas asociándose con un proveedor de infraestructura de pagos como ConnectPay, en lugar de crear redes transfronterizas desde cero, lo que les permite ofrecer tipos de cambio competitivos y una liquidación más rápida sin necesidad de realizar inversiones en infraestructura durante años. Algunos bancos también utilizan la tecnología de una fintech ya existente bajo su propia marca para acelerar el lanzamiento del servicio.

¿Cuál es el mejor método para realizar pagos internacionales?

El mejor método depende del caso concreto. SEPA Instant es la opción más rápida y rentable para los pagos en euros dentro de Europa. SWIFT es la opción más fiable para las transferencias internacionales de gran cuantía. Las plataformas digitales como Wise ofrecen mejores tipos de cambio para pagos internacionales más pequeños y flexibles. Para la mayoría de las empresas que realizan pagos internacionales con regularidad, una cuenta multidivisa combinada con acceso a SEPA y SWIFT ofrece la solución más completa.

¿Cuánto tarda en realizarse un pago comercial internacional?

Los plazos de tramitación varían según la forma de pago. Las transferencias instantáneas SEPA se completan en cuestión de segundos. Las transferencias SEPA estándar tardan un día laborable. Las transferencias SWIFT suelen tardar entre 1 y 5 días laborables, dependiendo del número de bancos corresponsales que intervengan en la tramitación del pago y de la infraestructura bancaria del país de destino.

¿Cuánto cuesta realizar pagos comerciales internacionales?

Los costes incluyen las comisiones de transferencia, los gastos de los bancos intermediarios (entre $15 y $50 por intermediario en el caso de SWIFT), los recargos por el tipo de cambio (normalmente entre 2 y 4% por encima del tipo de cambio medio del mercado) y, en algunos casos, las comisiones del banco receptor. Las empresas pueden llegar a pagar entre $10 y $50 más por transacción en los pagos internacionales en comparación con las transferencias nacionales. Utilizar la SEPA cuando sea posible, disponer de cuentas multidivisa y comparar los costes totales de los proveedores (no solo la comisión de transferencia que figura en el titular) son las formas más eficaces de reducir estos costes.

¿Qué ocurre si realizas una transferencia bancaria por un importe superior a $10 000?

En muchas jurisdicciones, las transferencias electrónicas superiores a $10 000 dan lugar a obligaciones de información adicionales. En EE. UU., por ejemplo, las entidades financieras están obligadas a presentar un informe de transacciones monetarias (CTR) para las transferencias que superen este umbral. En Europa, las transacciones que superen determinados importes están sujetas a requisitos de diligencia debida reforzada en virtud de la normativa contra el blanqueo de capitales. Esto no impide que se realice la transferencia, pero las empresas deben asegurarse de que su documentación esté en regla y de que su proveedor de pagos cuente con la infraestructura de cumplimiento necesaria para gestionar estos requisitos.

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