A medida que las empresas crecen, tanto en tamaño como en complejidad, su necesidad de contar con servicios financieros integrales aumenta en consecuencia, lo que suele dar lugar a un proceso largo y arduo de búsqueda de proveedores adecuados.
Sin embargo, por suerte para ellos, el sector financiero se está convirtiendo en un ámbito muy innovador, en el que innumerables startups, bancos online y empresas tradicionales ofrecen productos y servicios desarrollados teniendo en cuenta las exigencias del mercado, que cambian constantemente.
Dicho esto, a las empresas les suele resultar complicado encontrar un equilibrio en su relación con varios proveedores de servicios financieros (FSP), al tiempo que evitan los errores más habituales. En este artículo, analizaremos con cierto detalle algunos de los principales problemas asociados a este delicado equilibrio y expondremos las razones para optar por una plataforma integral que cubra todas sus necesidades financieras.
¿Qué problema hay en utilizar más de un proveedor de servicios financieros?
Trabajar con más de un proveedor de servicios financieros puede afectar a tu empresa en todos los ámbitos, provocando problemas como procesos inconexos, discrepancias en los datos, un servicio de atención al cliente deficiente, un mayor riesgo de error humano y una elevada carga administrativa.
Veamos cada uno de ellos más detenidamente.
Cómo lidiar con las relaciones y la complejidad
La primera dificultad, y la más evidente, es que cada proveedor de servicios financieros requiere un estilo de gestión propio. Es muy probable que te enfrentes a diferentes condiciones de servicio, estructuras de precios, formatos de presentación de informes y procedimientos operativos. Dada la importancia que tienen las transacciones financieras para el rendimiento empresarial, una complejidad excesiva en este ámbito tiende a aumentar la carga administrativa y a restar atención a las funciones principales.
Gran parte de la dificultad radica en que la externalización de servicios a distintos proveedores conlleva una mezcla de formatos de datos, soluciones de software y protocolos de comunicación incompatibles o que se solapan parcialmente. Como era de esperar, este mosaico incoherente suele acabar lastrando el rendimiento general de la empresa y exponiendo innecesariamente a las empresas a riesgos financieros.
Riesgo de error humano y discrepancias en los datos
Cuantas más partes móviles tenga tu estructura financiera, más posibilidades habrá de que algo salga mal.
Por ejemplo, el hecho de contar con múltiples puntos de contacto de datos gestionados por proveedores de servicios que no se coordinan entre sí puede facilitar que se cuelen, sin que se detecte, errores en la introducción manual de datos, como entradas incorrectas o incompletas. Además, esto puede dar lugar a que determinados datos se emparejen de forma incorrecta o se pierdan debido a una sobrescritura accidental durante su intercambio entre sistemas incompatibles o durante la consolidación para la elaboración de informes.
Aunque parezcan inofensivos, estos obstáculos pueden tener un efecto dominó que se extiende a todas las facetas de la gestión financiera. Un ejemplo claro de ello es que los datos erróneos dan lugar inevitablemente a informes y análisis defectuosos que, a su vez, conducen a una planificación, unas previsiones y una asignación de recursos mal fundamentadas.
Repercusión en la experiencia del cliente
Un proceso de pago fluido es fundamental para garantizar la fidelidad de los clientes, y esto cobra especial relevancia hoy en día, cuando las expectativas de la gente en cuanto a comodidad son más altas que nunca.
Sin embargo, al haber varios proveedores de servicios financieros, los usuarios pueden encontrarse con problemas como interfaces de usuario con fallos o tiempos de respuesta irregulares. Por ejemplo, los procedimientos de pago, reembolso y resolución de disputas pueden variar en función del proveedor que intervenga en la transacción.
Además, los errores derivados de la existencia de varios proveedores también pueden provocar problemas como facturas incorrectas, retrasos en las transacciones o cobros erróneos. Estos errores no solo suponen un inconveniente inmediato, sino que también requieren tiempo y esfuerzo para resolverlos, lo que puede generar frustración.
Todo esto se complica aún más porque cada proveedor tiene su propio protocolo de asistencia y resolución de incidencias, lo que aumenta la discontinuidad en los procedimientos y perjudica la reputación de la empresa.
Argumentos a favor de un único proveedor de servicios financieros
Muchos de los problemas esbozados anteriormente pueden resolverse recurriendo a un proveedor de servicios financieros que ofrezca una solución integral.
Soluciones de pago integradas
Recurrir a un único proveedor para múltiples métodos de pago agiliza la infraestructura de gestión de pagos, ya que elimina la necesidad de gestionar múltiples pasarelas de pago y procesadores, lo que simplifica los procesos de configuración, mantenimiento y resolución de problemas.
Además, permite establecer flujos de trabajo más coherentes y ofrece visibilidad en tiempo real de lo que ocurre en todas las áreas de la empresa, mejora la experiencia del cliente y facilita la elaboración de informes y la conciliación de datos de forma unificada.
Mayor seguridad y protección contra el fraude
Con fraude financiero Dado que los ataques cibernéticos van en aumento en todo el mundo, es imprescindible contar con un sistema de seguridad sólido. Los proveedores que ofrecen soluciones integrales lo garantizan mediante el cifrado, la tokenización y otras medidas pertinentes.
Al tratarse de empresas de confianza y con buena reputación, que cuentan con un profundo conocimiento de las normas del sector y del marco normativo, son capaces de dar una respuesta contundente a los últimos riesgos de fraude y seguridad, así como de ayudar a las empresas a alcanzar y mantener el cumplimiento normativo.
Y lo que es igual de importante, las mejores plataformas de compra integral del mercado ofrecen mecanismos avanzados de detección y prevención del fraude basados en la autenticación de dos factores, el aprendizaje automático y el análisis del comportamiento.
Escalabilidad y preparación para el futuro
Otra ventaja importante de recurrir a un único proveedor de pagos es la escalabilidad, que permite a las empresas gestionar volúmenes de transacciones cada vez mayores —que, además, pueden variar en función de la temporada— sin que ello afecte al rendimiento ni provoque retrasos.
En relación con lo anterior, los proveedores de servicios financieros (FSP) que ofrecen un servicio integral pueden facilitar la expansión a nuevos mercados ayudando a sus clientes a aceptar diferentes monedas y recibir pagos del extranjero sin infringir la normativa local.
Al optar por un proveedor integral con una amplia experiencia en soluciones preparadas para el futuro y una inversión continua en I+D, las empresas ya no tienen que preocuparse por cambiar de proveedor ni por llevar a cabo integraciones complejas cada vez que experimentan un crecimiento repentino.
Aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un proveedor de pagos
Para empezar, debes definir las necesidades de tu empresa con la mayor claridad posible y, a continuación, realizar una comparación exhaustiva y detallada de las ofertas y capacidades de los distintos proveedores para encontrar el que mejor se adapte a ellas.
A continuación, evalúa la fiabilidad y la escalabilidad de tus principales candidatos. ¿Cuentan con un historial contrastado en materia de seguridad, prevención del fraude y cumplimiento normativo? ¿Son capaces de admitir múltiples métodos de pago e integrarse con tus sistemas empresariales actuales? ¿Tendrán la capacidad necesaria para gestionar el creciente volumen de transacciones en el futuro?
Por último, busca el mejor servicio de atención al cliente que puedas encontrar. No querrás quedarte con una oferta financiera de calidad, pero con un servicio de atención al cliente pésimo que te complique constantemente las cosas, obligándote a pasar horas al teléfono o a sufrir un descenso en el rendimiento de tu negocio mientras esperas esa cita de la semana que viene.
En conclusión, aunque gestionar varios proveedores de servicios financieros pueda parecer una buena idea debido a la amplia gama de servicios que pueden ofrecer, los riesgos asociados suelen superar con facilidad a las ventajas.
Así que ahórrate el dolor de cabeza y opta por un proveedor integral capaz de cubrir todas tus necesidades, tanto actuales como futuras.








