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Seguridad frente a comodidad en los servicios financieros: encontrar el equilibrio

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11 minutos de lectura
Seguridad frente a comodidad: cómo lograr el equilibrio perfecto

Escrito por

Dovilė L.
Dovile Lapteve

Responsable de estrategia creativa y de marca

Aunque garantizar el cumplimiento normativo es una tarea compleja en sí misma, las entidades financieras y finanzas integradas Los proveedores deben superar otro obstáculo más: ofrecer a los clientes una experiencia fluida. Lo que complica las cosas es que esa fluidez no es una solución válida para todos. Para algunos clientes, significa un acceso rápido a los servicios a través de una interfaz fácil de usar. Para otros, significa tener plena confianza en la seguridad de sus datos y fondos.

Esta es la tensión fundamental en el debate entre seguridad y comodidad: las medidas que hacen que una plataforma sea más segura suelen añadir pasos que la hacen menos cómoda, y las funciones que la hacen más cómoda pueden reducir la seguridad. No se puede pasar por alto ninguna de las dos cosas, pero no tienen por qué ser mutuamente excluyentes.

Este artículo analiza la relación entre la seguridad y la comodidad en los servicios financieros, cómo abordar esta disyuntiva y los enfoques prácticos para lograr un equilibrio viable, basándose en las ideas de Viktorija Mažūnė, directora de Experiencia del Cliente en ConnectPay.

¿Cuál es la relación entre seguridad y comodidad?

La relación entre seguridad y comodidad suele describirse como inversamente proporcional: cuanto más seguro es un sistema, menos cómodo tiende a ser, y viceversa. Cada paso adicional de autenticación, cada requisito documental o cada comprobación de verificación supone un obstáculo. Cada obstáculo es un posible motivo de abandono.

En el sector de los servicios financieros, esta tensión es especialmente acusada. Los requisitos normativos —KYC, AML, autenticación reforzada del cliente conforme a la PSD2 – son innegociables. Las empresas no pueden limitarse a sacrificar el cumplimiento normativo a cambio de una experiencia de usuario más fluida. Sin embargo, sí pueden tomar decisiones importantes sobre cómo se aplican y se comunican esos requisitos, lo que determina si los clientes los perciben como medidas de seguridad razonables o como obstáculos innecesarios.

La autenticación multifactorial (MFA) es un buen ejemplo de este equilibrio. La MFA reduce significativamente la probabilidad de acceso no autorizado a una cuenta, pero también requiere un paso adicional al iniciar sesión. La autenticación basada en el riesgo aborda este problema activando la MFA solo cuando se detecta una señal de riesgo, lo que preserva la comodidad en las interacciones de bajo riesgo al tiempo que aplica una protección adicional donde más importa. Del mismo modo, el inicio de sesión único (SSO) reduce la carga que supone tener que recordar múltiples contraseñas en distintos sistemas, al tiempo que mantiene la seguridad del acceso. La autenticación contextual y los métodos sin contraseña van más allá, ya que proporcionan una seguridad mayor y, al mismo tiempo, resultan más cómodos que el inicio de sesión tradicional basado en contraseñas.

La idea clave es que la seguridad y la comodidad no tienen por qué ser opuestas entre sí. El objetivo es diseñar sistemas en los que las medidas de seguridad resulten naturales, proporcionadas y estén bien explicadas, en lugar de parecer arbitrarias u obstaculizantes.

Por qué la seguridad debe ser lo primero en los servicios financieros

Tal y como explica Viktorija Mažūnė, directora de Experiencia del Cliente de ConnectPay, el punto de partida para cualquier entidad financiera o proveedor de servicios financieros integrados debe ser la seguridad, y la comodidad debe articularse en torno a ella, y no al revés:

“Esto es muy importante. No solo porque las entidades financieras deben cumplir con normas regulatorias muy estrictas, sino también debido al aumento de los delitos informáticos. No querrás que los clientes acudan a ti con quejas sobre problemas de seguridad de los que se han enterado a través de sus propios clientes. Y, aunque es cierto que dar prioridad a la seguridad suele implicar renunciar a cierta comodidad, hay medidas que puedes tomar para encontrar un buen equilibrio”.”

Este enfoque es importante. El debate entre seguridad y comodidad suele plantearse como una negociación entre dos prioridades equivalentes. En los servicios financieros no es así: la seguridad es la base, y la comodidad se construye sobre ella. Las medidas de seguridad estrictas pueden ralentizar los procesos y generar fricciones que afecten a la experiencia del usuario, pero la alternativa —una brecha de seguridad, un incumplimiento normativo o un caso de fraude— resulta mucho más perjudicial para la confianza de los clientes y la viabilidad del negocio que un proceso de registro ligeramente más lento.

Dicho esto, Viktorija tiene claro que la cantidad de medidas de seguridad necesarias viene más o menos fijada por la normativa. Lo que no está fijado es su calidad desde el punto de vista de la experiencia, y ahí es donde las empresas tienen un margen real de mejora:

“La cuestión es la siguiente. Dar prioridad a la seguridad implica, seamos sinceros, adoptar varias medidas que resultan un poco incómodas. Eso es un hecho. No obstante, se pueden suavizar sus aspectos más conflictivos y distribuirlos de otra manera, logrando así un resultado excelente”.”

Cómo conciliar la seguridad y la comodidad en la práctica

Existen varias estrategias prácticas que permiten a las entidades financieras y a las plataformas fintech lograr un mejor equilibrio entre seguridad y comodidad sin comprometer el cumplimiento normativo.

Definir los requisitos de seguridad desde la perspectiva del cliente

Una de las herramientas más eficaces en la disyuntiva entre seguridad y comodidad es la comunicación. Cuando las empresas explican los requisitos de seguridad en términos de lo que el cliente gana —en lugar de lo que la institución necesita—, los índices de cumplimiento mejoran significativamente.

Como explica Viktorija: “A los clientes no les interesa demasiado lo que tú necesitas. Lo que esperan de las finanzas integradas es lo mismo que esperan de un coche: quieren que funcione y tener acceso a una asistencia de calidad si surge algún problema. Pero ningún propietario de un coche dirá jamás: ‘Quiero hacer papeleo, aunque no sea estrictamente necesario’. Sin embargo, si les explicas a los clientes cómo les beneficiará esto —y les ahorrará un dolor de cabeza en el futuro—, suelen aceptar hacer lo que les pides, y con entusiasmo. ¿Forma esto parte de la comodidad? Yo creo que sí”.”

Este enfoque reviste especial importancia durante el proceso de incorporación, en el que el la carga que supone el cumplimiento normativo es mayor. Para las empresas más pequeñas que carecen de equipos administrativos especializados, recopilar y presentar la documentación puede suponer un auténtico obstáculo. Plantearlo como algo que les protege —en lugar de como un requisito que la plataforma debe cumplir— cambia significativamente la dinámica.

Utilizar una autenticación basada en el riesgo y adaptada al contexto

Aplicar el mismo nivel de restricciones de seguridad a todas las interacciones resulta ineficaz e innecesario. La autenticación contextual activa una verificación adicional solo cuando se detecta una señal de riesgo: una ubicación de inicio de sesión inusual, un dispositivo nuevo o un patrón de transacción atípico. En el caso de las interacciones de bajo riesgo, la experiencia sigue siendo fluida. La seguridad se refuerza precisamente donde es necesario.

La autenticación basada en el riesgo sigue el mismo principio: la autenticación multifactorial (MFA) solo es necesaria cuando se detecta un riesgo, y no en cada inicio de sesión. De este modo, se mantiene la comodidad en la mayoría de las interacciones, al tiempo que se aplican controles más estrictos cuando la amenaza es real.

Implementar herramientas de autenticación que cumplan ambas funciones

Existen varios métodos modernos de autenticación que mejoran a la vez tanto la seguridad como la comodidad:

  • Autenticación sin contraseña – elimina el eslabón más débil de la seguridad de las credenciales (la propia contraseña) y, al mismo tiempo, resulta más rápido y sencillo para los usuarios que introducir contraseñas complejas. El NIST recomienda ahora cambiar las contraseñas solo cuando se hayan visto comprometidas, en lugar de hacerlo según un calendario fijo, al reconocer que los cambios obligatorios frecuentes suelen dar lugar a malos hábitos de seguridad.
  • Autenticación biométrica – Tanto el reconocimiento de huellas dactilares como el reconocimiento facial son más rápidos que introducir una contraseña y considerablemente más seguros
  • Inicio de sesión único (SSO) – reduce el número de credenciales que deben gestionar los usuarios, lo que disminuye la fatiga relacionada con las contraseñas sin comprometer la seguridad del acceso

Gestionar de forma inteligente los requisitos de cumplimiento de secuencias

La sincronización y la secuencia de las medidas de cumplimiento son una de las herramientas más infrautilizadas a la hora de encontrar el equilibrio entre comodidad y seguridad. Viktorija explica la diferencia práctica que esto supone:

“Contar con una interfaz intuitiva, bien integrada y con un diseño gráfico interfaz atractiva Sin duda, esto ayuda a que los clientes faciliten la información necesaria. Pero tus opciones no se limitan a eso. Por ejemplo, si trabajas con grandes empresas que generan ingresos considerables, probablemente deberías optar por incorporarlas de inmediato. Por otro lado, si tu cartera de clientes está compuesta principalmente por empresas más pequeñas, puedes plantear primero unas pocas preguntas obligatorias y ir planteando el resto más adelante, una a una, a medida que se va desarrollando la relación”.”

Este enfoque de divulgación progresiva —que consiste en recabar la información mínima necesaria desde el principio y recopilar datos adicionales a medida que se desarrolla la relación— reduce la carga percibida durante el proceso de incorporación, al tiempo que garantiza el pleno cumplimiento normativo a lo largo del tiempo.

¿Cuáles son las 5 «D» de la seguridad?

Las «5 D» de la seguridad son un marco que se utiliza habitualmente en el ámbito de la seguridad física y que se adapta bien a los contextos de la seguridad digital y financiera. Los cinco principios son:

  1. Disuadir – Disuadir las amenazas antes de que se materialicen mediante señales de seguridad visibles, políticas claras y requisitos de autenticación estrictos
  2. Detectar – identificar amenazas y anomalías en tiempo real mediante el seguimiento, la vigilancia de las transacciones y sistemas de detección de fraudes
  3. Retraso – ralentizar a los posibles atacantes mediante controles de seguridad por capas —autenticación multifactorial (MFA), autenticación reforzada, límites de transacciones—, lo que da tiempo a los sistemas de detección para que actúen
  4. Negar – evitar el acceso no autorizado mediante controles de acceso, verificación de la identidad del cliente (KYC), filtrado de sanciones y supervisión contra el blanqueo de capitales
  5. Defender – responder a las amenazas y contenerlas mediante procedimientos de respuesta ante incidentes, atención al cliente y medidas rápidas de protección de cuentas

En el sector de los servicios financieros, cada uno de estos principios debe aplicarse minimizando al mismo tiempo las dificultades innecesarias para los usuarios legítimos, que es precisamente lo que pretenden lograr los enfoques de seguridad basados en el riesgo y sensibles al contexto.

¿Cuáles son algunos ejemplos de comodidad en los servicios financieros?

En el sector de los servicios financieros, la comodidad se manifiesta en múltiples puntos de contacto a lo largo del recorrido del cliente. Algunos ejemplos habituales son:

  • Pago con un solo clic – datos de pago guardados que permiten a los clientes realizar compras sin tener que volver a introducir los datos de la tarjeta
  • Apertura inmediata de la cuenta – un proceso automatizado de KYC que verifica la identidad en cuestión de minutos, en lugar de requerir visitas a la sucursal o largos trámites de presentación de documentación
  • Banca móvil y monederos digitales – acceso a la gestión de la cuenta, a los pagos y a las herramientas financieras desde un smartphone, sin necesidad de acudir a una sucursal ni visitar la página web
  • Inicio de sesión biométrico – sustituir las contraseñas por el reconocimiento de huellas dactilares o facial para una autenticación más rápida y sencilla
  • Notificaciones en tiempo real – alertas inmediatas sobre transacciones que ofrecen a los clientes información sin necesidad de que tengan que iniciar sesión y comprobarlo manualmente
  • Inicio de sesión único – acceso a múltiples servicios con un único conjunto de credenciales
  • Pagos periódicos automáticos – Las suscripciones y las facturas periódicas se gestionan automáticamente, sin necesidad de realizar ninguna acción manual cada mes.

Cada una de estas características reduce las dificultades en la experiencia del cliente. El reto para las entidades financieras consiste en ofrecerlas sin dejar de cumplir las normas de seguridad que protegen a los clientes y satisfacen a los organismos reguladores.

El equilibrio entre seguridad y comodidad en ConnectPay

En ConnectPay, el equilibrio entre la protección y la comodidad del cliente se gestiona a nivel de infraestructura. Al integrar directamente en la plataforma los procesos de KYC, la supervisión AML y el cumplimiento normativo, ConnectPay libera a las empresas clientes de la carga que supone el cumplimiento normativo, al tiempo que garantiza que se cumplan de forma sistemática los estándares de seguridad en todas y cada una de las interacciones con los clientes.

Esto significa que los clientes no tienen que elegir entre una plataforma segura y otra cómoda, ya que ambas están integradas en la misma infraestructura. Las medidas de seguridad que protegen a sus clientes están a cargo de los sistemas de cumplimiento normativo autorizados de ConnectPay; la experiencia del cliente viene determinada por la propia interfaz y el enfoque de comunicación del cliente.

Si quieres descubrir cómo ConnectPay logra el equilibrio entre seguridad y comodidad en tu plataforma, ponte en contacto con nuestro equipo.

Preguntas frecuentes: Seguridad frente a comodidad

¿Cuál es la relación entre seguridad y comodidad?

La seguridad y la comodidad suelen estar inversamente relacionadas: las medidas de seguridad más estrictas suelen añadir pasos y obstáculos que reducen la comodidad, mientras que las experiencias sin obstáculos pueden mermar la seguridad. En el sector de los servicios financieros, el objetivo no es elegir una cosa en detrimento de la otra, sino aplicar medidas de seguridad de forma que se minimicen los obstáculos innecesarios, utilizando la autenticación basada en el riesgo, el cumplimiento progresivo y una comunicación clara con el cliente para lograr ambos objetivos.

¿Cuáles son las 5 «D» de la seguridad?

Las 5 «D» de la seguridad son: disuadir (Deter), detectar (Detect), retrasar (Delay), denegar (Deny) y defender (Defend). Aplicadas a los servicios financieros, abarcan la disuasión de amenazas mediante controles visibles, la identificación de anomalías en tiempo real, la ralentización de los atacantes mediante la autenticación por capas, el bloqueo del acceso no autorizado a través de KYC y AML, y la respuesta rápida ante incidentes. Cada principio debe aplicarse de forma que se minimicen las molestias para los usuarios legítimos.

¿Qué es más importante en los servicios financieros: la seguridad o la comodidad?

La seguridad debe ser lo primero: las entidades financieras están sujetas a requisitos normativos en materia de KYC, AML y autenticación fuerte de clientes que no pueden sacrificarse en aras de la experiencia del usuario. Sin embargo, la forma en que se implementan, se secuencian y se comunican las medidas de seguridad puede influir significativamente en la percepción que tienen los usuarios de su comodidad. El enfoque más eficaz consiste en basar la comodidad en unos cimientos seguros, en lugar de comprometer la seguridad en aras de una experiencia más fluida.

¿Qué es la comodidad frente a la seguridad, y por qué es arriesgado?

Priorizar la comodidad frente a la seguridad implica reducir los requisitos de autenticación, omitir pasos de verificación o simplificar los procesos de cumplimiento normativo de formas que exponen a la plataforma al fraude, a incumplimientos normativos o a vulnerabilidades en los datos. En el sector de los servicios financieros, este enfoque genera un riesgo significativo, tanto para la empresa (sanciones normativas, daño a la reputación) como para los clientes (fraude, robo de identidad, pérdidas económicas). La seguridad debe ser la base; las mejoras en la comodidad deben realizarse dentro de ese marco, no en lugar de él.

¿Cómo pueden las empresas de servicios financieros mejorar la comodidad sin reducir la seguridad?

Entre los enfoques más eficaces se incluyen la autenticación basada en el riesgo y sensible al contexto (que solo aplica restricciones cuando se detecta un riesgo), el inicio de sesión sin contraseña y biométrico (que resulta más seguro y más cómodo que las contraseñas), el inicio de sesión único (Single Sign-On), la secuenciación progresiva del cumplimiento (recogiendo la información mínima inicialmente y recopilando más con el tiempo) y una comunicación clara con el cliente que presente los requisitos de seguridad como ventajas en lugar de como obstáculos.

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